Estar sin estar

 Nos tiramos en el suelo con las piernas apoyadas en mi cama, eso siempre me hizo feliz y él siempre me seguía en mis locuras con tal de ver una sonrisa en mi rostro.
 Lo miré, con los ojos más iluminados que el Empire Estate en navidad. Sus ojos se se encontraron con los míos, nosotros sabíamos como encontrarnos sin hablar, era mi alma gemela, ambos lo sabíamos, aunque nuestras vidas tomaran caminos diferentes siempre íbamos a estar unidos. No había dudas que siempre estaría para mi y yo para él, porque el amor es todo y es nada, es paz y guerra, es presencia y ausencia.
 No voy a decir que encontré la felicidad cuando lo conocí porque estaría mintiendo, pero convirtió mucho de lo común en magia. Lo invité a subirse a un tren que a veces va a mil por hora y a veces necesita quedarse quietito en la estación, menos mal que aceptó. Ahora acá estamos, siendo juntos, felices e infelices a la vez, somos uno y somos dos . Sabe que cuando necesite estar solo lo va a estar y que cuando necesite a alguien acá estoy, yo se que él haría lo mismo por mí, "estamos más allá del bien y del mal", estamos.
 Jamás me voy a olvidar la primera vez que sus dedos se entrelazaron con los míos, cuando me rodeo con su enorme humanidad, podía caer una bomba gigante que nosotros saldríamos ilesos, éramos nuestro refugio.
 Me enseñó que las palabras sobran, que podés decir todo con el más mínimo gesto, que puedo estar sola y acompañada sabiendo que el está en algún lugar en el mundo, pensando en mí sin siquiera pensar. Esta presente en cada persona, cada melodía, en cada brisa que hace mi pelo volar, está presente en mí para siempre aunque algún día elija ya no estarlo...

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El hada chalada

A carcajadas

Un minimo infinito