Sueño de libertad

 Un atardecer celeste, violeta y naranja. El mar, como si saliera de una montaña. Un barco se divisaba a lo lejos era viejo , de esos que te imaginas que el capitán tiene hasta la barba canosa y se fundia con el paisaje. Mis pies descalzos bailaban en la orilla como si la melodia fuera el ruido de la brisa.
 Decidí levantarme a buscar mi celular pero, vaya uno a saber por qué, estaba en un lugar inalcanzable rodeado de porquerías.
 Empecé a correr mientras sostenía mi vestido, de esos que jamás uso porque no me siento yo misma. Me paré, pestañee y ahora la foto es mental.
 Obviamente era un sueño , con todos los condimentos para decidir guardarlo en una cajita en lo más profundo de mi alma.

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